El propósito detrás del compromiso con el territorio
Con una trayectoria de 13 años en la vida pública y ahora volcado en el sector privado como consultor, Rivera aporta una visión estratégica única para conectar el propósito empresarial con el desarrollo de la España rural.
“Este proyecto nace de una necesidad real”

Pregunta: Albert, tras años recorriendo el país, ¿Qué te ha llevado a implicarte personalmente en el Ecosistema Mágico?
Albert Rivera: Mi vida pública me permitió conocer España «palmo a palmo». Fue un máster de 13 años conociendo cada provincia y cada realidad rural, lo que cambió mi visión urbanita por una mucho más diversa. Me fijé primero en Pueblos Mágicos de España y ahora en Empresas Mágicas de España porque creo firmemente en la necesidad de luchar contra la despoblación y fijar empleo en el territorio. Las empresas tienen un propósito y un impacto que a veces no se conoce, y mi objetivo es ayudar a visibilizarlo.
Pregunta: Hablas a menudo del «reto demográfico». ¿Cómo defines este desafío y qué papel juegan las empresas en la solución?
Albert Rivera: España vive una paradoja: crecemos en población hacia los 50 millones, pero esta se concentra en las costas y Madrid, dejando un «donut» de zonas que pierden gente joven. Nadie se va de su pueblo por gusto, se van por falta de empleo o servicios. Aquí es donde las empresas son vitales; los políticos no generan empleo, lo hacen las pymes, los autónomos y las grandes compañías. El objetivo es fijar empleo para generar servicios públicos y que la gente pueda quedarse en su raíz.
El nuevo paradigma empresarial y tecnológico
Pregunta: ¿Qué diferencia a una «empresa mágica» en el mercado actual del siglo XXI?
Albert Rivera: Hoy ya no basta con facturar; la sociedad pide un propósito y un legado. Las empresas que forman parte de este Ecosistema Mágico son aquellas que deciden apostar por algo más que el beneficio inmediato. Ser una empresa atractiva hoy significa decirles a tus trabajadores y consumidores: «este es nuestro dividendo real en el territorio». Es una cuestión de valores y de dejar una huella positiva.
Pregunta: La tecnología parece ser una pieza fundamental. ¿Es la conectividad el nuevo motor de vertebración para España?
Albert Rivera: Absolutamente. La tecnología nos permite vertebrar el país de una forma que antes solo hacían las carreteras. Con una buena red de wifi y teletrabajo, un nómada digital puede vivir en un pueblo con una calidad de vida espectacular y trabajar para una empresa en cualquier ciudad. España tiene una red de conectividad excelente, y debemos aprovecharla para que el talento joven no tenga que elegir entre su carrera profesional y vivir en un entorno natural.

Colaboración y visión de futuro
Pregunta. El lanzamiento ha contado con un Consejo Impulsor. ¿Qué papel juega?
Pregunta: ¿Qué consejo le darías a los directivos que dudan sobre colaborar con las instituciones en el ámbito rural?
Albert Rivera: Que no tengan miedo. La colaboración público-privada no es una competición. Las instituciones a menudo necesitan las buenas ideas y la agilidad del sector privado. Yo animo a los líderes a que se acerquen a sus ayuntamientos y diputaciones y pregunten: «¿En qué podemos colaborar?». La sociedad acaba premiando a las empresas que aportan antes de pedir.
Pregunta: Para terminar, Albert, ¿Cuál es tu sueño para Empresas Mágicas de España de aquí a finales de la década?
Albert Rivera: Mi sueño es ver a decenas de empresas de todos los sectores y nacionalidades implicadas. Queremos que incluso empresas extranjeras vean que España es mucho más que sus grandes capitales y que en cualquier Pueblo Mágico tendrán las puertas abiertas para invertir. Queremos formar una gran familia de empresas comprometidas con estar en el lado correcto de la historia, ayudando a devolver la magia al mundo rural.

Redefiniendo el «Territorio»: Inversión a largo plazo
Pregunta: A veces usamos la palabra «territorio» de forma genérica. ¿Qué significa realmente para ti y para las empresas que se suman al proyecto?
Albert Rivera: En el diccionario es solo geografía, pero en el mundo real hablamos de zonas con menor densidad de población y menos servicios. Invertir en el territorio requiere una mentalidad distinta: no se puede mirar solo el Excel o el beneficio a corto plazo. Yo pido a las empresas que miren su business plan a una década vista. El post-COVID ha cambiado las reglas; ahora la gente busca naturaleza y libertad. Invertir en estos lugares es apostar por un modelo de vida que está ganando fuerza.
El dilema del «huevo y la gallina»: ¿Servicios o Empleo?
Pregunta: Muchos dicen que para que haya gente en los pueblos primero debe haber médicos y escuelas. ¿Cuál es tu postura al respecto?
Albert Rivera: Es el eterno dilema, pero la realidad es cruda: la administración no pone un colegio si no hay niños, y no hay niños si no hay padres con trabajo. Por eso, en Empresas Mágicas de España empezamos por «el huevo»: el empleo. Si fijamos puestos de trabajo, la población crece y entonces podemos ser exigentes con las administraciones para que incrementen los servicios públicos. El empleo es la palanca que activa todo lo demás en el Ecosistema Mágico.

Un vínculo emocional: La España de los 10 millones
Pregunta: Hablas de que este proyecto tiene una parte intangible, casi sentimental. ¿Cómo influye eso en la reputación de una marca?
Albert Rivera: Es fundamental. Aunque en los 169 Pueblos Mágicos de España vivan un número determinado de personas, el impacto emocional llega a casi 10 millones que tienen sus raíces allí. Todos tenemos un vínculo con el pueblo de nuestros abuelos o donde pasamos la infancia. Cuando una empresa se implica en lo rural, no solo llega a los habitantes locales, sino que conecta con el corazón de millones de personas. Es estar en el lado difícil, pero correcto, de la historia; es una lucha de David contra Goliat frente a las grandes urbes.
Horizonte 2030: Atracción de inversión extranjera
Pregunta: ¿Cómo visualizas el crecimiento de esta iniciativa en los próximos años?
Albert Rivera: Mi sueño es que para finales de la década no solo tengamos empresas españolas, sino multinacionales que elijan España para invertir. Queremos que los inversores extranjeros vean que más allá del «faro» que es Madrid, hay un país enorme con una conectividad excelente. Albert Rivera trabaja para que, cuando una empresa logística o tecnológica decida dónde instalarse, no olvide que en cualquier Pueblo Mágico tendrá las puertas abiertas. Queremos que el maridaje entre el talento que llega y lo que ya tenemos cree una España más cosmopolita y diversa.
Una nueva forma de conectar empresa y territorio
La entrevista con Albert Rivera deja una idea clara:
Empresas Mágicas de España no es una iniciativa más, es un modelo.
Un modelo que conecta:
Empresas con propósito que buscan dejar un legado y un dividendo real en la sociedad más allá de la facturación.
Territorios con necesidades que requieren de una visión estratégica a largo plazo para superar el reto demográfico.
Proyectos con impacto capaces de transformar la realidad rural mediante la creación de empleo de calidad
Si quieres conocer más sobre cómo formar parte del proyecto, puedes visitar Ecosistema Mágico de España o descubrir los municipios de la red en Pueblos Mágicos de España.









