Empresas Mágicas de España: la alianza que conecta empresa y territorio para impulsar el desarrollo rural
Más de 200 compañías han mostrado ya su interés en incorporarse a Empresas Mágicas de España, que abre hasta el próximo 30 de junio su fase fundacional dirigida a grandes empresas y multinacionales.
El proyecto, integrado en el Ecosistema Mágico de España, red con cerca de 170 municipios, articula un modelo estructurado para canalizar la participación empresarial en el desarrollo territorial, con foco en la ejecución de proyectos y la generación de impacto sostenido.
Esta primera fase se orienta a multinacionales y empresas del IBEX 35, que configurarán el núcleo fundacional y se presentarán de forma conjunta tras el cierre del periodo.
El modelo se desplegará posteriormente en dos tramos adicionales: uno dirigido a empresas en crecimiento y otro a compañías locales vinculadas al territorio, generando un efecto tractor que permite activar proyectos desde el inicio con capacidad de desarrollo real.
Empresas Mágicas de España evoluciona su modelo de certificación con ICTER, una metodología pionera para medir el encaje real de las empresas en el territorio

El volumen de compañías interesadas refleja un cambio en la aproximación empresarial al territorio, que comienza a integrarse como variable estratégica en la toma de decisiones.
“La empresa tiene capacidad para jugar un papel estratégico en el desarrollo del territorio. La clave está en estructurar esa participación de forma eficiente”, señala Albert Rivera, miembro del Consejo Impulsor de Empresas Mágicas de España.
Este planteamiento se apoya en un modelo que incorpora herramientas de análisis para mejorar la calidad de las decisiones. Entre ellas, ICTER (Índice de Compromiso Territorial Empresarial Rural), la evolución de la certificación de Empresas Mágicas de España y una metodología propia integrada en el sistema que permite medir el nivel de implantación y compromiso real de una compañía con el entorno rural antes de la puesta en marcha de proyectos.

La iniciativa sitúa el territorio como una nueva dimensión estratégica dentro de las políticas ESG y la denominada RSCT (Responsabilidad Social Corporativa Territorial)
A través de un análisis estructurado que cruza variables empresariales y territoriales, ICTER facilita la identificación de oportunidades viables, reduce el riesgo de implantación y orienta la inversión hacia proyectos con mayor probabilidad de consolidarse en el tiempo. La herramienta introduce un elemento diferencial en el mercado, al convertirse en uno de los primeros sistemas capaces de evaluar de forma estructurada qué grado de adaptación tiene una empresa al territorio y qué aspectos necesita desarrollar para mejorar su integración e impacto real.
Este enfoque conecta además con un cambio de enfoque dentro del ámbito empresarial, donde cada vez más compañías comienzan a hablar de la transición de la RSC hacia una RSCT, incorporando el territorio como una dimensión estratégica dentro de sus políticas de sostenibilidad e impacto.
“Estamos viendo un cambio claro en las prioridades de muchas organizaciones. Ya no buscan solo posicionamiento, buscan proyectos estructurados con capacidad de continuidad. El reto es ordenar ese interés y convertirlo en ejecución con mayor rigor”, señala Stela Izquierdo, consejera ejecutiva de Empresas Mágicas de España. “Durante años el foco de muchas estrategias ESG se ha concentrado especialmente en la parte medioambiental y de gobernanza, pero existe una necesidad creciente de reforzar la dimensión social. Ahí es donde iniciativas como Empresas Mágicas de España pueden convertirse en una palanca real para devolver la magia al mundo rural a través de proyectos concretos, sostenibles y conectados con el territorio”.
Un modelo de certificación que estructura la participación empresarial
La iniciativa avanza en la consolidación de un modelo que busca conectar compañías, municipios y proyectos desde una lógica de compatibilidad y ejecución, incorporando metodología, análisis y capacidad operativa dentro de una misma estructura.
El desarrollo del proyecto se apoya además en un grupo de impulsores y embajadores, formado por perfiles con experiencia en gestión pública y empresarial, que acompañarán la activación de iniciativas concretas en el territorio.
Empresas Mágicas de España se configura como un vehículo que articula la relación entre compañías y municipios a través de un modelo basado en análisis, certificación y ejecución, orientado a transformar el interés empresarial en desarrollo económico y territorial.

Una red de cerca de 170 municipios como base de acción
El proyecto se apoya en la red de Pueblos Mágicos de España, que actúa como base territorial para la implementación de iniciativas.
Esta red permite:
- Detectar oportunidades en diferentes territorios
- Identificar necesidades reales
- Implementar proyectos con impacto local
Gracias a esta capilaridad, el proyecto tiene capacidad de actuación a escala nacional.
Empresas Mágicas de España forma parte de un ecosistema más amplio que incluye:
Este enfoque permite trabajar el desarrollo territorial desde diferentes dimensiones, generando un modelo único en España.

Una oportunidad para empresas con visión de impacto
Formar parte de Empresas Mágicas de España supone:
- Posicionarse como empresa comprometida con el territorio
- Participar en proyectos con impacto real
- Acceder a una red nacional de municipios
- Reforzar la estrategia de sostenibilidad y RSC
En un contexto donde el impacto empresarial es cada vez más relevante, esta iniciativa ofrece un marco estructurado para actuar.
El lanzamiento de Empresas Mágicas de España supone un paso decisivo en la construcción de un nuevo modelo de colaboración entre empresa y territorio.
El papel del Consejo Impulsor, con perfiles de alto nivel como Albert Rivera, refuerza la ambición del proyecto y su capacidad de generar impacto real.
La clave ahora estará en su desarrollo: activar proyectos, consolidar alianzas y demostrar que la empresa puede ser un motor real de transformación en el mundo rural.









